|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
||||||||||
|
|
|
||||||||||||
|
|
|
|
|||||||||||
|
|
|
||||||||||||
|
|
|
||||||||||||
|
|
|
||||||||||||
| |
![]() |
|
|
||||||||||
| |
|
|
Escaparate por David Fernández Entrevista a Valerio Massimo Manfredi Leo luego existo por Cesár Fernández Carta de amor por Emilio Fernández Links Contacto Webmaster ------------------------------------
Números publicados ------------------------------------ |
|
|||||||||
|
|
|
||||||||||||
|
Hoy estoy triste. Hoy es nuestro día y no estás. Sé que es temporal, que no tardaremos en vernos, pero estoy triste. No sé cuando será, no lo sé, pero espero que sea en una fecha señalada como la de hoy, hoy mismo si fuera posible. Hay determinadas fechas como ésta, que debido al agravio de la vida, pierden sentido al estar privado de lo más querido. El destino impone su poder y el amor el suyo, pero en este caso el destino pesa más, y yo sólo puedo recordarte y lo haré, lo haré mi amor en secreto. Siempre, ¿recuerdas? a la hora de hacernos un regalo acabábamos corriendo a última hora a una tienda de flores, es lo que más nos gustaba, esperando de que aquella flor floreciera y se convirtiera en lo más deseado, un hijo, nuestro amor convertido en vida, pero nunca floreció. Éramos pobres y no podíamos regalarnos otra cosa que no fuera una flor, una hermosa flor. A ti una rosa roja, a mi un jazmín. Hoy será igual, como siempre, hoy te compraré una rosa y tú... tú a mí un jazmín, ¿verdad, mi amor? Desde que te han apartado de mí he pensado en cambiar de regalo, pero no podía consultarte y no me atreví, quizá no te gustara. Pensábamos que era absurdo que el amor tuviera días prefijados, ¿recuerdas? aunque siempre no enganchamos al carro, ¿verdad? Cuanto te quiero. Sabes que sin ti nunca fui nada, sólo contigo era persona, ahora he vuelto a caer en el desánimo, lo estoy y mucho, ¿sabes? no puedo seguir, quiero morir, tengo necesidad de verte, de sentirte, de rozar mi piel con la tuya, de olerla, de contarte como va todo, de estar contigo para siempre. En este estrecho mundo ya no tenga espacio. Nuestros lazos están rotos. Espérame, mi amor, y si puedes hacer algo por mí, por acortar esta terrible espera, no lo dudes, hazlo mi amor, hazlo y pronto. Por cierto, hoy he hablado con la facultad, me dicen que no dispondrán de tu cuerpo hasta que yo vaya. También que me dejarán estar a solas contigo un día tan señalado como el de hoy. Llevaré las flores y hablaremos. Si me dejas, mi amor, me quedaré contigo, contigo para siempre, no soportaré volver a casa otra vez sin ti. Te quiero. Emilio Fernández © 2006
|
|
||||||||||||