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INTELIGENCIA ESPIRITUAL
Danna Zohar, Ian Marshall

Editorial Plaza & Janes
Año: 2001

Goleman escribió “La inteligencia emocional” y Gardner “Múltiples inteligencias” cuestionando ambos la existencia de la inteligencia racional como la única capacidad que nos permite entender el entorno en el que nos desenvolvemos los humanos.
Dispuesto a seguir con la crítica a este concepto compré “Inteligencia Espiritual”, aunque podría haber adquirido un manual de budismo zen y obtendría los mismos conocimientos.
Cuando terminé de leer los dos primeros capítulos me fijé de nuevo en la portada del libro y en un pequeño recuadro vertical cercano al lomo, donde viene escrito “Autoayuda”. Empecé a entender un poco. No se lo publicarían en los circuitos académicos.
Los autores pretenden otorgar una base científica al sentimiento de trascendencia –incluso en los ateos- y a la espiritualidad mezclando la física cuántica, ciertas ondas cerebrales medidas por aparatos utilizados en investigación, los experimentos de neurocientíficos de renombre y la elección muy sesgada de determinadas clasificaciones de la personalidad.
Un fiasco como teoría, pesar de estar de acuerdo en muchos de los valores que proponen, el análisis de la sociedad en que vivimos y la forma de enfrentarse a las dificultades. Por ejemplo: “Nuestra cultura espiritualmente enferma es victimista. La infancia desdichada me distorsionó loas motivaciones y la personalidad cuando empezaba a vivir. Los gérmenes me invaden el cuerpo y me enfermo. En el trabajo, abusan de mí y me explotan. En este contexto, el primer paso hacia la inteligencia espiritual es asumir la responsabilidad por la propia vida”.
Para este viaje espiritual no se necesitan alforjas pseudocientíficas.

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César Fernández © 2006