Desde aquí abajo
David Fernández García

De pata negra
Marta Lobo

Signos del alma
Roxana Herrero

Yas entre amigos
Yasmina Suárez González

Aquí Ribono
Emilio Fernández García


Rarezas
María Antonia Goás

Pasen y lean
Jesús Méndez

Verso a verso
César Fernández

Susa Caústica
Susana Álvarez

 
Escaparate
por David Fernández


Entrevista

a Marian Keyes

El Mirador
por José Feito

Links

Contacto

Webmaster


------------------------------------
Números publicados
------------------------------------

Hemeroteca

 
 


PASEN Y LEAN

INSTRUCCIONES (SOMERAS) PARA LEER UN LIBRO

1.- Conviene empezar por el principio, pero no siempre es necesario.

2.- No se crea demasiado listo, pero tampoco lo contrario. Recuerde que lo que tiene delante de usted es fruto del tiempo y del trabajo, pero que lo que más le sorprenda posiblemente haya resultado del azar.

3.- Lea donde y como le apetezca. Pocas cosas se pueden hacer en tantos sitios y usando tantas posturas. Lea libremente, sin demasiadas ideas preconcebidas; recuerde - a ratos - , que la vida sigue y que no puede - ni debe - hacer callar al bebé del quinto o a sus compañeros de viaje.

4.- Desconfíe en principio de casi todo, ya se cansará.

5.- Si no le gusta un libro déjelo, su tiempo es lo más importante: pero procure no precipitarse.

6.- Siéntase libre: no es necesario que lea estas instrucciones por orden.

7.- Piense -pero no continuamente- que aquello que está leyendo ha pasado por infinitud de ojos y manos con anterioridad. Piense - continuamente -, que las imágenes que inevitablemente está formando son absolutamente originales e intransferibles. Piense que en cierto modo usted construye, usted escribe.

8.- Jáctese - como Borges - de los libros que ha leído, pero sólo si cree que los ha leído bien.

9.- No tema al subrayado o a introducir comentarios. El texto no es sagrado, convénzase. - aunque a veces lo parezca, enhorabuena -

10.- Tenga cuidado si lee con música: está iniciando una asociación eterna.

11.- No se moje mucho los dedos al pasar las páginas. Aunque el texto no sea sagrado merece un respeto, qué coño.

12.- Suya es la decisión de prestar los libros o no. Recuerde que amar es a fin de cuentas regalar nuestras preferencias a los que elegimos, pero también que posiblemente éstas no regresarán.

13.- No se mortifique si hay cosas que no logra entender o que cree que se le escapan. Seguramente está al mismo tiempo tan lejos y tan cerca que sólo el placer - o la extrañeza - le darán la justa medida de su recompensa.

14.- No se preocupe si al acabar un libro se pasa unos segundos acariciando su lomo: un libro no es un perro, pero no está usted enfermo, tranquilícese.

15.- " No sabes las ganas que tiene uno de leer en el preciso momento de ponerse a escribir. "

16.- No use los libros como mero refugio: el premio estriba muchas veces también en lo que usted pueda aportar; convénzase de que la relación no es unívoca.

17.- No basta con saber leer para leer; quien sólo sabe mover las piezas no está jugando al ajedrez.

18.- Si su edición incluye un prólogo, léalo al final.

19.- Cuando lo crea oportuno relea, y recuerde: conviene empezar por el principio, pero no siempre es necesario.

CARMÍN

-¿Te acuerdas del día en que te lo dije?

Un beso en una gran roca perdida.

-¿Te acuerdas de aquella mesa, aquellos ventanales, aquel café?

Una mancha informe en la pared que se repite.

-¿Recuerdas lo guapa que estabas, sabías que...?

Miles de parejas que se besan en este instante, en bares, en bancos, en camas, enamorados, insatisfechos, ilusionados, cansados...

-que dudé en decírtelo, que estabas muy guapa pero que me perdones porque no me gusta el carmín, que cambiaste la mirada, que nada volvió a ser lo mismo, que hay cosas que deben callarse,

Miles de personas que sueñan con besos, cientos de mujeres que se pintan y se despintan, que no se gustan.

-que la sinceridad no siempre conviene, que hay cosas que se comparten sólo desde el silencio, que ya no sé que pretendo decirte...

Un sueño que se piensa en rojo

-que te echo de menos.

IMAGINACIÓN

Con un poco de imaginación ese ruido no fue un disparo.

Con un poco de imaginación hoy no habrá atasco, y si pongo un poco más ni siquiera tendré que ir al trabajo.

Con un poco de imaginación dejarás de reírte de ellos.

Con un poco de imaginación ese del espejo no soy yo.

Poniendo imaginación hace sólo un momento me has dado un beso por sorpresa.

Con un poco de imaginación no mataron a Lennon, sino a Paul.

Con un poco de imaginación mi casa nunca caerá y ahora no la bombardean.

Poniendo imaginación ahora no huele a gas y no se me ha quemado el pescado.

Si pongo imaginación nunca muero (o al menos, y aunque rime, yo no me entero)

Con un poco de imaginación este cuarto está al fin recogido.

Con imaginación, y sin que te lo pida, me coges fugazmente de la mano.

Poniendo imaginación mi coche vuela, descubro la Atlántida y consigo arreglar la nevera.

Con un poco de imaginación no vivo en este chalet ni soy rico, y no soy feliz.

Con un poco de imaginación me convenzo de que nunca te dije que te quería.

Si me pongo a imaginar resulta que una célula, ahora mismo, inicia un cáncer.

Con un poco de imaginación me llegan a gustar las espinacas y consigo que acabes los deberes.

Con imaginación la gente dejará de hablar de tí.

Con imaginación, la gente dejará también de hablarte de mí.

Con un poco de imaginación me roban la cartera y he de cambiar de nombre.

Poniendo imaginación, tus ojos no son naranja, sino violetas.

Poniendo imaginación no hay aviones en Casablanca.

Si, con un poco de imaginación sé tocar el violín, pero no suena muy bien.

pongo un poco de imaginación consigo asignarme mil vidas distintas, si pongo un poco más, ninguna. -pero esto me deja agotado-.

Con un poco de imaginación escribirán algún día el poema que te resuma.

Si pones un poco de imaginación las rosas huelen a jazmín, y el jazmín a...

-¿A qué?

-A lo que tú quieras, mi amor.

Si pongo imaginación ésta carta llegará alguna vez a tiempo.

Con un poco de imaginación estoy sacando a pasear a mi canguro -y nadie se extraña-

Si pusiera imaginación alcanzaría por fin a descubrir tu nombre.

Con un poco de imaginación sigues vivo, y te acercas discretamente para decirme que, con un poco más de imaginación, lograré inventar otras cosas para así poder olvidarme de éstas.

Con un poco de imaginación aprendo definitivamente a bailar.

---------------------------------------------------

Jesús Méndez © 2005