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ADÓNDE IRÁN LOS VERSOS

MI NIÑA

Si estuviste en mí
te soñé preciosa,
y cuando te ví me sentí fuerte
y lloré como nunca,
de inmensa alegría.
A cada instante te añoro,
a cada paso te absorbo
como fuente inagotable de mi sed,
tu cuerpo persigo con mis ojos,
y envuelvo mis manos en tu cintura
como queriendo no perderte,
como sabiendo que pronto crecerás,
que la distancia en el tiempo,
no permitirá que te siga.
Por todo, déjame abrazarte,
mi niña, respirar tu perfume,
el de las flores nacientes,
el de los ojos brillantes,
el de tu amor sin quimeras.
Sentir que me quieres es poder,
y afrontar tus fronteras una meta.
Dejame proteger tu mundo
con mi fuerza, realidad que respiro.
Vida que da vida
con la sonrisa más tierna.

MÚSICOS

Bajo nubes a punto de agua,
un grupo de jóvenes
afinan instrumentos,
teclados modernos.
El mar, una gaita y el viento,
el acordeón despierto,
Y bajo el rumor de olas
anocheciendo.
Sin luna, el mar sin luna.
Un escenario en el aire,
músicos, desconocidos,
titeres y sus sentidos.
Y el mundo que arranca,
feroz su afinada voz
y quiere huir

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Magdalena Azabal © 2004